viernes, 30 de enero de 2009


Y te vi, parado entre medio de tus faroles y me enamoré. Te encontré envuelto en nubes de verano y no dejé de mirarte. Aspiré tu olor de primavera de eucalipto y hierbabuena,volví a sonreir. Aguardé el momento de encontrarte de frente, supe que volverías. Como siempre. Y te ví, rezándole a la luna, no hay otro igual. Busqué tu cara en la neblina, palpé cada uno de tus rasgos, ¡que bueno encontrarte así!. Tan dispuesto, tan entregado, tan vos.

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