Cuando pienso en tu ausencia, las horas pasan y mis pensamientos no te tienen presente. Ya no me duelen los días fríos, no me duele el vacio de mis manos que estuvieron llenas de caricias, ni de mis tardes que ahora se llenan de ruidos citadinos, pues ya no escucho tu risa. Te has llevado todo contigo, lo tuyo o lo mío, es lo mismo. Ya no estas. Y ya no estoy yo también. Por eso ya no siento nada y solo me limito a ser. Solo soy el tiempo pasa frente a mis ojos. Soy solo la que se levanta y respira porque hay que hacerlo. Soy el algo que quedó despues de que te llevaste mi alma. Ya nada más importa.
sábado, 13 de diciembre de 2008
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