Cuando regreses sabrás reconocer esta carita de felicidad. Uniremos nuestros ojos después de bastante tiempo. Cuando por fin regreses saciaremos las ansias contenidas de besarnos infinitamente, encontraré en los surcos de tu boca los besos guardados para mi y cuando hayamos mermado el deseo de besarnos te contaré mil y una anéctodas, nos sentaremos a hablar hasta que se cansen los ojos de tanto mirarnos y los oídos de tanto prestarnos atención; y así nos dormiremos profundamente habiendo cumplido con todo los que nos propusimos del reencuentro, felices de habernos vuelto a cruzar, si, se viene lo mejor...cuando por fin regreses.
n

No hay comentarios:
Publicar un comentario